Asociación de Montaña Dolomía
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Informacion General
domingo, 05 de septiembre de 2010
Diente Royo, Pavots y Forao de la Neu
ASCENSION A DIENTE ROYO, PAVOTS Y TUCA DEL FORAO DE LA NEU
 
     Una de las ascensiones que tenía pensada desde hace tiempo en Pirineos es la que llevé a cabo pasado el puente del Pilar. Para ello me trasladé al pueblo de Eriste, en Huesca, muy cerca de Benasque, el mismo día 12 de octubre, recorriendo la pista que termina en el puente de la Espigantosa.

     Desde aquí una senda avanza por la margen orográfica derecha de la Aigueta de Eriste, por un valle umbrío, en mitad de un bosque con una variedad de vegetación tremenda y que ya en pleno otoño presenta una amplia gama de colores.
 
 
 
 
 
     Pasada la Pleta de Riberes, a 1.850 metros de altitud, donde vemos a nuestra derecha una pasarela sobre el río, por la que no debemos cruzar, nos encontraremos una tablilla que nos indica el camino hacia el refugio Ángel Orús, empezando ahora la subida mas en serio, perpendicular a la ladera y describiendo continuos zig-zags, superando 250 metros hasta llegar al refugio, que veremos prácticamente cuando ya estamos llegando a él.
 
 
 
 
 
     Después de una tarde y noche muy tranquilas, pues tan solo cinco montañeros hemos pernoctado en el refugio, parto con las primeras luces de la mañana siguiendo el PR que llega por el collado de Eriste hasta el refugio de Viados.
 
 
 
 
 
     A los 2.365 metros nos encontramos la primera bifurcación, señalada con tablillas. Aquí se separa a nuestra derecha la senda que va por el collado de la Piana hacia Estós.
 
    
 
 
     Tras un tramo mas empinado avanzo junto al torrente de la Llardaneta, llegando a los 2.500 metros de altitud al desvío que se interna por la Canal Fonda, para ganar la cima del Posets.
 
 
 
 
     Yo continuo hacia el oeste, ganando metros por la ladera herbosa hasta llegar al ibón de la Llardaneta.
 
 
 
 
 
 
     Ahora debo abandonar la senda para irme en busca de la primera cima que quiero alcanzar: el Diente Royo. No hay camino señalizado, pero la claridad del día me permite decidir desde donde me encuentro, todo el recorrido que voy a hacer hasta la cumbre.

     Cruzo un arroyuelo que baja desde el Forao de la Neu por debajo de una pequeña cascada que presenta carámbanos de hielo. El día esta despejado pero hace un gélido y fuerte viento que me hace ir bastante abrigado.

 
 
 
 
     Tras situarme en un pequeño rellano a 2.860 metros de altitud afronto los últimos metros de subida coronando el Diente Royo, primer 3.000 del día tras dos horas y tres cuartos de marcha.
 
 
 
 
 
     Aquí las rachas de viento son tremendas, por lo que debo tener mucho cuidado a partir de ahora en el tramo que tengo que hacer de arista para llegar al Pico Pavots.
 
 
 
 
 
     No encuentro técnicamente ninguna complicación en coronar este segundo pico, de 3.121 metros de altitud, aunque si tengo que apoyar las manos con mas frecuencia de la necesaria pues el viento te tira hacia la escarpada vertiente de Viadós.

     Después de cuarenta minutos de caminar por la arista llego al Pavots. Hacia el Pico Espadas, la arista se ve increible, pero debo abandonarla para dirigirme a la siguiente cumbre que tenía previsto alcanzar: la Tuca del Forao de la Neu.
 
 
 
 
 
     Para llegar a ella desciendo un poco la arista para seguir una huella que baja por una pedrera inestable, terminando en una especie de barranquera por la que en tiempos ha debido circular el agua y por la que puedo bajar hasta alcanzar un pequeño nevero a 2.969 metros,
 
 
 
 
 
 
 
 
desde de donde iniciar la subida a este pico, aislado, donde no veo una vía clara, a pesar de lo cual en quince minutos me sitúo en la cima a 3.080 metros.
 
 
 
 
     Siguiendo su corta arista hacia el oeste localizo un sitio mas fácil para bajar. Pasado el nevero  se advierte algún hito que me lleva hasta un pequeño iboncito, mas bien un charco, cerrado hacia el sur por la roca y donde las aguas dan un giro de 90º hacia el Este desembocando en una pleta curiosa, un paraje peculiar, un pedregal completamente llano, a 2.820 metros de altitud, donde parece que hubieran pasado una apisonadora, por donde circula un arroyuelo proveniente del diminuto nevero que constituye el Forao de la Neu, entre las paredes de la Tuca del Forao de la Neu por el Oeste, el Diente de la Llardana por el Este y por el norte toda la cresta de la cordillera del Espadas.
 
 
 
 
     Tras parar aquí media hora para comer al resguardo del viento prosigo el descenso, siguiendo unos hitos que pierden altura junto al arroyo por su margen derecha, llegando a una ladera herbosa que me deja junto al ibon de la Llardaneta.

     El resto del camino hasta el refugio es seguir el PR por el que ascendiera por la mañana.

 
 
Eduardo Palomares