Asociación de Montaña Dolomía
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Informacion General
domingo, 05 de septiembre de 2010
La norte del Mulhacén
EL MULHACEN


     El Mulhacén, con sus 3.479 m., forma parte del Parque Nacional de Sierra Nevada, y es el pico más alto de la península Ibérica, situado en la cordillera Penibética.
     Su nombre viene de Mulay Hacén, castellanización del nombre Mulay Hasan, penúltimo rey de Granada en el siglo XV, del que se dice fue enterrado en esta montaña.
     Es también el tercer pico más prominente de Europa Occidental, después del Mont Blanc y el monte Etna y ocupa el puesto 64 en el ranking mundial de prominencia. Su primera ascensión se realizo en 1.910 por la cara sur.
     Su cara norte alberga las  subidas más técnicas de esta montaña con dificultades de AD+, AD-.
Debido al gran desnivel que existe desde donde se deja el coche a la cumbre 2.200 m., utilizamos una estrategia, que si bien fue de ascensión pesada, si nos aseguraba la cumbre por la pared norte, si el tiempo no cambiaba sobre las predicciones que teníamos.
     La primera jornada, viaje hasta Capileira y ascensión desde la central eléctrica, 1.579 m. hasta el refugio de Poqueira 2.500 m. con un desnivel de 921 m. ”paliza asegurada”, donde pasamos la primera noche. Después de un largo descanso y sin madrugar, con nuestras pesadas cargas, salimos para el collado del Ciervo 3.140 m. para colocar el campo de ataque a la pared, un desnivel de 640 metros nos condujo a la segunda noche en nuestras frágiles y diminutas tiendas.
 
 
 
 
     Montaje de campamento, reparto de material, cena y al saco, pues la tarde se iba haciendo demasiado desapacible. Anteriormente todos habíamos examinado la enorme pared, memorizamos cada corredor, cada  roca, cada estrechamiento y sobre todo la salida, no sin que nos causara esa sensación de temor y al mismo tiempo esas ganas de estar ya en ella. Una cordada que descendía y que habíamos visto desde el collado, las dificultades que estaban pasando en la salida y el  lento progreso en la pared nos  puso en guardia, al comentarnos  el mal estado de la misma.- hay una capa de hielo de 4 o 5 cm. y después nieve polvo.- si tiras del hielo se viene la placa en cima.- hay que ser  muy finos, es una tensión constante.- esta peligrosa, hemos asegurado todos los pasos.- Gracias, en sus caras reflejaban el cansancio y  toda la adrenalina que habían soltado.
     El intenso frío que hizo esa noche, pues al levantarnos el termómetro marcaba -14º y no hacia aire y el relato, que como medicina para el insomnio va muy bien, nos hicieron dar a algunos muchas vueltas en el saco, a otros no claro.



     VÍA REALIZADA.
 

     5h.30’, llego la hora, desayuno rápido y equipamiento. Descenso hacia el segundo embudo de la pared, no sin un incidente, se me salto un crampón que me costo lo suyo colocármelo, en una pendiente helada de 45º”menos mal que no fue en la vía”.

     La vía que queríamos realizar era “El Canuto Central “de 480m. Y una dificultad de AD-
 
 
 

     Entramos al segundo embudo 45º,  un pequeño giro a izq. 50º, pasamos por debajo de la cascada de hielo y salimos a la primera bifurcación y principal, la cual  cogimos mal, pues deberíamos haber ido al corredor que se ve enfrente 55º y nos fuimos por una pala de 55º a la derecha, que nos llevo a un estrechamiento de hielo 55º, el cual confundimos con el primer estrechamiento del canuto central, ya que se parecía.
 
 
 
     La vía del canuto desde ese punto es recta hasta el corredor de salida. Recto seguimos nosotros, para chocarnos de frente con una pared de roca, en ese momento comenzaron las dudas, ¿a la derecha?, ¿a la izquierda? Nos decidimos por una travesía a la derecha, para llegar a una pequeña repisa  de nieve blanda, donde colocamos una clavija y pusimos los cabos de anclaje, único momento donde nos aseguramos, pues la cuerda no la usamos para nada. Sacamos una foto que llevábamos y nos dimos cuenta de que íbamos mal.
     Enfrente teníamos un corredor y nos fuimos a él, una travesía de nuevo muy peligrosa por la capa de hielo y debajo la nieve  polvo nos puso a  sus pies, lo ascendimos 50º y al llegar a su arista, es cuando vimos el canuto central evidente. Lo descendimos con enorme tensión y dimos unos cincuenta metros por debajo del segundo paso de hielo negro, uno de los pasos clave de la ascensión. Habíamos hecho una parte de la vía “Cureses” sin darnos cuenta.
 
 
 
     La ascensión de este tramo fue el momento de más tensión y dificultad de la vía y donde tuvimos el riesgo más grande, ya que lo atacamos sin cuerda y cada uno por un sitio diferente, un hielo negro de 55º que estallaba al golpearlo; recuerdo que Raúl decía, hay que ser muy finos, e iba gancheando con los piolos y las puntas delanteras del crampón.”Daba miedo”, así nos colocamos en el tercer estrechamiento, que cambiaba de nuevo la formación del hielo, con esa capa de cinco centímetros  de hielo duro y la nieve polvo por debajo, que parecía corcholina. Al golpear entraba toda la hoja del piolo, pero no podías tirar de él, ya que actuaba como un cuchillo y rajaba el hielo, con la consecuencia de poder irte hacia tras perdiendo el equilibrio y salir escupido por la pared, con los crampones había que andar fino y golpear lo justo e intentar repartir el peso sobre los tres puntos de escalada en todo momento, todos los movimientos muy técnicos. A si continuaron los dos corredores de 55º de salida que nos depositaron en las palas a la arista somital y la cumbre.
 
      
     En nuestro rostro se reflejaba, alegría, satisfacción, euforia por toda la tensión, descarga de adrenalina y el cansancio que esto conlleva durante las 5 horas de escalada, en solitarios, pero con la seguridad que da tener a tus compañeros al lado.